La adolescencia es la etapa de desarrollo y evolución de la vida de los seres humanos que constituye el tránsito de la niñez a la vida adulta. Ellas y ellos viven la ambivalencia de ser niños y niñas y adultos a la vez, experimentan la incertidumbre de dejar atrás en su crecimiento la infancia y de comenzar su andar en los nuevos espacios que exploran en su afán de ser " grandes ".
La adolescencia comienza con la aparición de la pubertad que como es sabido trae consigo una serie de cambios anatomofisiológicos y estos a su vez tienen como consecuencia implicaciones psicológicas
Al llegar a la pubertad los cambios hormonales desencadenan nuevas sensaciones sexuales y los intereses y motivaciones relacionadas con la sexualidad van a cobrar una enorme importancia. En esta etapa van a nacer las grandes amistades y los primeros amores. Es la época en la que buscan saber quiénes son y a dónde van. Ya sentirán necesidades específicamente sexuales y se encuentran en el conflicto entre lo que sienten y lo que se les prohíbe.
Toda persona tiene sueños, planes y metas en la vida. La juventud es una etapa especialmente fértil para echar a volar la imaginación, hacer planes, ponerse metas e inventar estrategias para lograrlas. La carrera que ser quiere estudiar, la vocación que se quiere realizar, la familia que se aspira a formar, los viajes que deseamos hacer, los deportes o el arte en lo que se sueña triunfar, el mundo mejor que vamos a construir. Esto es lo que llamamos proyecto de vida.
La construcción del proyecto de vida se inicia en la adolescencia y es el resultado de un proceso individual. El ideal es que cada persona considere sus experiencias anteriores, sus responsabilidades y las alternativas concretas que le ofrece el ambiente en esa etapa de la vida. El proyecto de vida nos permite planificar lo que queremos ser y hacer en el futuro, y desarrollar acciones paso a paso para lograrlo.
Uno de los aspectos importantes en la vida de las personas es la sexualidad y por lo tanto no puede quedar ausente del proyecto de vida. Por ello, lo que hagas al respecto tiene que ser compatible con los planes, los sueños y las metas que te has planteado.
La sexualidad responsable consiste en aprender a hacer opciones y tomar decisiones que respeten nuestro propio proyecto de vida y el de quienes nos rodean.
Frecuentemente cuando hablamos sobre sexualidad la asociamos sólo a la relación sexual y a la etapa juvenil preferentemente, dándole una connotación fisiológica. Con esto se deja de lado todo lo relacionado con el afecto, la comunicación, el cariño, el amor, la corporalidad, el desarrollo personal y valórico como un aporte al mejoramiento de la calidad de vida.
La sexualidad involucra aspectos biológicos, emocionales, sociales, culturales, calóricos y éticos. Las personas nacen con un sexo biológico definido. Asumir la propia sexualidad como una dimensión propia y de relaciones con otros/as, está ligado a condiciones del medio ambiente y a las relaciones interpersonales y afectivas que se establecen a través del tiempo. De esta forma, la sexualidad es un pilar en la construcción de nuestra persona y nos acompaña toda la vida.
martes, 19 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario